El primer iPad de la historia, nunca visto hasta ahora, comparado con el iPad 2

Tablet

Entre el año 2002 y 2004 ya había en las oficinas de Cupertino un primer proyecto de iPad. Nunca se había visto y era muy diferente al de hoy, tenía 12 pulgadas y era más grueso. Es un placer poderlo comparar con el iPad 2.

Algo inesperado e interesante para todos los amantes de la tecnología ha surgido gracias a las declaraciones de Jonathan Ive, principal responsable de diseño en Apple, durante el juicio que Apple y Samsung mantenían por el presunto plagio del diseño del iPad al lanzar el Samsung Galaxy Tab 10.1.

Apple ya había creado un iPad en 2002

Pese a que en Cupertino se sacaron este tremendo as de la manga en el juicio para llevarse el gato al agua, acaba de ser conocida la sentencia que condena a Apple a pedir disculpas públicas a Samsung por la acusación. Sea como fuere nosotros podemos echar un vistazo al tablet de nada menos que 12 pulgadas. El primero que vio la luz en Apple en los albores del año 2000,  incluso antes que el iPhone fuera una realidad.

iPad 035

A primera vista, el diseño recuerda a un MacBook clásico en plástico blanco, que hace unos meses ha dejado de fabricarse. Tanto las dimensiones como el grosor de este prototipo, de casi de 1 cm. son netamente superiores al iPad 2 de hoy, solo hay que ver las fotos.

Un objeto de coleccionista

Sin pistas de lo que podría dar de sí su hardware, no se le puede negar una estética impactante. Sin embargo, también a la vista de sus generosas proporciones, no nos extraña que el siempre perfeccionista Steve Jobs descartara este primer diseño que no parece, ni de lejos, tan ergonómico o ligero como los actuales tablets. Hubo que esperar hasta 2010 para conocer cómo sería el aspecto final del iPad, pero es innegable el encanto que este prototipo tiene para cualquier amante de los productos de la manzana.

Y vosotros ¿creéis que hubiera tenido el mismo éxito si llegan a lanzar este monstruoso iPad de 12″? Dejadnos vuestra opinión en los comentarios.

 

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)