El iPhone 4S desata la locura y obliga a cerrar las tiendas de Pekín y Shanghái

Según han informado agencias chinas, y recogido en medios nacionales como El País, Apple ha tomado la decisión de dejar de vender el iPhone 4S en las ciudades de Pekín y Shanghái porque teme por la seguridad de sus clientes y empleados. La llegada hoy del terminal a las tiendas ha reunido a miles de personas delante de los comercios.

Hoy se ha puesto a la venta en China el iPhone 4S y se ha desatado la locura. Miles de personas se han concentrado a las puertas de las tiendas Apple y se han colapsado. Entonces, la compañía de la manzana ha tomado la decisión de dejar de vender, por el momento, el nuevo terminal en Pekín y Shanghái porque teme por la seguridad de clientes y de empleados.

No es la primera vez que Apple se enfrenta a una situación como esta en los países asiáticos. Y es que entre los compradores se suelen reunir también muchas personas que adquieren el tope máximo de productos que permite Apple para luego revenderlos. Pero vamos, independientemente de esto, su problema principal es la ingente cantidad de compradores que se concentran a las puertas de sus tiendas.

Un portavoz de Apple ha comentado que la “demanda del iPhone 4S ha sido increíble” y que “desafortunadamente, no hemos podido abrir nuestra tienda en Sanlitun por la multitud. Para garantizar la seguridad de nuestros clientes y de nuestros empleados, iPhone no estará disponible en nuestras tiendas en Pekín y Shanghái por el momento”. Así, por ahora, los clientes chinos que deseen comprar un iPhone 4S podrán hacerlo a través del operador China Unicom, el socio de Apple en el país asiático.

La historia se repite

Ya memos comentado que no es la primera vez que Apple se enfrenta a una situación de colapso el primer día de la comercialización de uno de sus productos. Ahora es el turno del iPhone 4S, pero ya ocurrió algo parecido cuando, en mayo de 2011, se puso a la venta el iPad 2. Entonces, también se reunió una multitud delante de la tienda, y el nerviosismo que se produjo entonces en la cola de espera fue tal que la principal tienda de Apple en Pekín sufrió las consecuencias: la puerta de cristal del establecimiento se rompió y cuatro personas acabaron en el hospital. El problema principal al que se enfrenta Apple en algunos países, fuera de los forofos con los que cuenta en todo el mundo a los que no les importa esperar horas, incluso días, a que abran las puertas de los establecimientos, son los reventas. Muchas personas intentan hacerse con los últimos equipos para luego revenderlos y sacarse un dinero que puede ser el sueldo de varios meses. Veremos las decisiones que toma Apple a partir de hoy para que las puertas de sus tiendas puedan abrirse con normalidad a los clientes.