Persisten los problemas de batería en el Nexus S con Android 4.0

Persisten los problemas de batería en el Nexus S con Android 4.0

Víctor Rodríguez

El Nexus S conseguía actualizarse con Android 4.0 Ice Cream Sandwich el pasado 16 de diciembre. Desde entonces, el segundo teléfono de Google ha visto reducida su autonomía a niveles insoportables. Lo peor de todo es que el gigante de Internet no se ha pronunciado y no se sabe cuándo solucionará el problema de batería.

Se las prometían muy felices los propietarios del Nexus S. Y es que el modelo de Google tenía garantizada antes que ningún otro la actualización a Android 4.0. Sin embargo, para muchos usuarios ha sido un suplicio. Después de actualizar sus smartphones, muchos de ellos han  reclamado que la batería se consume muy rápidamente.

Cinco horas de autonomía

¿Y cómo de rápido? Tan rápido que es inviable salir de casa con el Nexus S en el bolsillo y no morir en el intento. Al parecer, según podemos leer en zdnet, la autonomía del teléfono se ha reducido hasta cifras tan irrisorias de cinco horas, incluso en reposo, sin utilizarlo. En ese tiempo la energía de la batería ha fluido en su totalidad, por lo que resulta muy complicada la utilización del teléfono. Las primeras conjeturas dicen que se debe a que el sistema no pasa a modo de inactividad. Y decimos conjeturas porque el responsable de todo, Google, aún no ha proporcionado la versión oficial.

Alternativas no oficiales para los afectados

Al parecer, la compañía no ha dado explicaciones a los usuarios de por qué se produce este consumo de batería tan desmesurado. Por facilitar no ha dicho cuándo piensan solucionar este correoso inconveniente. Sin lugar a dudas una actitud muy poco solidaria a la que no nos tiene acostumbrados el buscador. Tal vez esta postura sea debida a que no todos los Nexus S se han visto perjudicados. Sin embargo, esperamos que Google adopte una posición más activa en este momento y proporcione alguna información a los afectados. De lo contrario, tal vez la solución más rápida sea recurrir a las ROM personalizadas y volver a Android 2.3.6 Gingerbread hasta que todo quede solucionado. Otra opción es probar las diferentes versiones de Ice Cream Sandwich no oficiales que circulan entre la comunidad Android, posiblemente más optimizadas en cuento al rendimiento general y consumo energético.