Apple trabaja en baterías que tendrán varias semanas de autonomía

De sobra son conocidos los problemas que Apple está teniendo con la autonomía del iPhone 4S. Sin embargo, parece que en Cupertino no están dispuestos a que les vuelva a ocurrir lo mismo en el futuro y acaban de presentar sendas solicitudes de patentes para baterías basadas en células de hidrógeno, más ligeras, pequeñas, ecológicas y con capacidad, en teoría, de soportar semanas de funcionamiento.

El gran caballo de batalla de los smartphones, y en especial del iPhone 4S, es la autonomía. Sus grandes pantallas, las altas capacidades de conectividad y los múltiples sensores son un pozo negro para las baterías. Esto es algo que ha dado muchos quebraderos de cabeza en Apple y que están dispuestos a desterrar del futuro de la compañía, a tenor de las nuevas solicitudes de patentes para las baterías de sus próximos productos según informan nuestros compañeros de ADSLZone.

Hidrógeno: eficiente y menos contaminante

La idea básica que presenta la compañía californiana es el uso de células de combustible de hidrógeno, capaces de convertir este gas y el oxígeno en agua y energía eléctrica. Esta tecnología, además de proporcionar más autonomía, permitirán conseguir baterías más ligeras, pequeñas y mucho más ecológicas que las actuales basadas en el contaminante litio.

Una autonomía de semanas

Apple afirma en su solicitud que «estas células combustibles pueden alcanzar altas densidades de energía, lo que potencialmente puede permitir el uso continuado de dispositivos electrónicos portátiles durante días o incluso semanas sin necesidad de que sean recargados». En este punto sólo nos asalta la duda de si la recarga de las mismas tomará el mismo tiempo que las actuales.

En de dos o incluso tres años

Antes de que nadie lo diga, es cierto, la tecnología de la batería de hidrógeno no es nueva ni de Apple, al igual que tampoco la de iones de litio que usan casi todos los fabricantes, pero esperamos que esta patente sea sólo la primera muestra de cómo cambiará uno de los componentes que menos ha evolucionado en los últimos tiempos y que es de lo más contaminante de un terminal móvil. Finalmente, y también siendo realistas, es probable que  pese al rápido desarrollo de los terminales móviles en la actualidad, no veamos antes de dos, tres o incluso más años un teléfono con este tipo de fuente de energía, si es que llega a prosperar la idea.