Nokia contra Android: la firma impulsa el desarrollo de aplicaciones Ovi

La multinacional Nokia no quiere quedarse en un segundo plano en el mercado de los teléfonos inteligentes y está trabajando para favorecer el desarrollo de aplicaciones Ovi. Para ello está poniendo la vida más fácil de los desarrolladores. Un paso más de su lucha contra Android.

Acaba de terminar la feria CTIA Enterprise & Applications en EE.UU. lugar de encuentro para todos los desarrolladores de aplicaciones móviles destinadas a teléfonos inteligentes, smartphones. Nokia se ha estado empleando a fondo, tratando de que éstos creen más desarrollos para su tienda de aplicaciones Ovi. En realidad, es un esfuerzo que se encuadra dentro de la estrategia global de la compañía que pretende no perder su situación de privilegio mundial ante rivales como Google y Apple. Desde luego, dada la magnitud de los competidores y de su creciente éxito, no es tarea fácil.

Nokia N8

En el plan estratégico de Nokia, no podía ser de otra manera, el actor principal es el Nokia N8, su teléfono “más” inteligente. Hasta la fecha, su cuota en el mercado global de los teléfonos inteligentes se mantiene inalterada, 39,3%, seguida de Apple con un 16,1% y Google con un 4,8%.

Ahora bien, la preocupación viene dada porque los desarrolladores no parecen muy dispuestos a aprender un nuevo lenguaje de programación para su plataforma, algo raro habida cuenta de las excepcionales ventas que está registrado OVI. En el lado positivo, destacar que Nokia sigue siendo el primer fabricante mundial de móviles, que tiene una amplia red de distribución en más de 160 países, que conoce muy bien mercados potenciales como China e India y que puede ayudar a los desarrolladores a crear nuevos modelos de negocio entorno a las aplicaciones. Entonces, la pregunta es ¿cómo conjugar estas dos situaciones?

Estrategia Nokia

Con el fin de atraer a los desarrolladores, Nokia ha simplificado la programación, reduciendo el número de modelos de teléfonos que vende e introduciendo una nueva familia de terminales inteligentes que funcionan con su plataforma actualizada Symbian. Además, Nokia ha tenido que lanzar nuevas herramientas para desarrolladores que puedan trabajar en todas las versiones de su sistema operativo, ha renunciado a los cargos de acceso a la tienda Ovi y ayudado a los desarrolladores a personalizar sus aplicaciones. Es decir, ha bajado de la nube para pisar tierra firme y “liberarse” en cierta manera de la carga que suponía “ser Nokia”. De hecho, las aguas aún están revueltas dentro de la compañía, ya que algunos altos ejecutivos han dejado la empresa, incluida la marcha de Ari Jaaksi, jefe de MeeGo. Y encima, Sony Ericsson y Samsung se han distanciado de Symbian, acercándose peligrosamente a Android. Ahora habrá que ver si los esfuerzos de Nokia por abrirse al mercado, simplificando los procesos de creación de aplicaciones y lanzando productos rompedores como el N8, dará los resultados que la compañía espera.