Moviles y cáncer, el informe más importante de la historia no aporta ninguna información definitiva

El más importante estudio realizado sobre la posible relación de los móviles y el cáncer se acaba de hacer público. Tras diez años de investigación las conclusiones son igual de ambiguas que las que ya teníamos. No se puede decir que los móviles provoquen o aceleren un cáncer, pero tampoco desmentirlo.

La relación de los móviles con el cáncer es una teoría que viene de lejos y que parece que una vez más no se puede demostrar. Después de diez años de investigación se ha hecho público los datos de un estudio realizado entre más de 13.000 pacientes en el que no se puede confirmar que los móviles provoquen o aceleren tumores malignos. Es una respuesta ambigua sin duda alguna, pero podemos decir que esta es la constante en este tipo de estudios desde que se iniciaron allá por los años 90. Christopher Wild, director de la Agencia Internacional de Investigación del Cancer (IARC) dijo a la agencia Reuters que los resultados no eran concluyentes como para afirmar que usar el móvil tenía riesgos para la salud, al mismo tiempo que reconocía que era demasiado prematuro para decir también que usar los móvil no acarreaba riesgos para los humanos. Sorprendente.

Más de lo mismo

Desde la GSM Association, la más importante organización del sector y en la que están representados todos los fabricantes, han comunicado que una vez más los estudios no son concluyentes con el tema. El estudio que como hemos comentado se puso en marcha en el año 2000, ha contado con la participación de más de 13.000 personas de Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Israel, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y Reino Unido. Todos los móviles que salen al mercado han de tener en su documentación los niveles de radiación que emiten. Nivel que en [sitename] intentamos incluir en las fichas técnicas de nuestros terminales siempre que podemos, ya que se da el caso de que hay fabricantes que no incluyen esta información en sus terminales a pesar de, como hemos comentado, estar obligados por ley.

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