iPhone 5, análisis de sus puntos débiles

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Apple
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Cuando ya ha pasado el tsunami de la keynote vamos a intentar analizar los pros y los contras  del nuevo terminal de Apple, el iPhone 5, que, a priori, parece que no lo va a tener tan fácil para señorearse en el mercado como sus predecesores.

Tim Cook salió al escenario el 12 de septiembre de 2012 y presentó el iPhone 5. Quizás fue ese el problema. Ayer asistimos a una keynote de Apple muy diferente de la que nos tenía acostumbrados en los últimos años.  Apple ha cambiado. Para unos para bien y para otros no, pero la realidad es que ha cambiado. El producto que vimos ayer fue presentado sin alma por un CEO demasiado “empresarial”, con una infinita sucesión de diapositivas y con una tediosa retaila de demasiados conferenciantes ávidos por lucirse.

El iPhone 5 no sólo es lo que ya sabíamos que era y tiene lo que ya se sabía que iba a tener, sino que incluso faltaron a la cita algunas cosas importantes como la conectividad NFC . Bien es cierto que si alguien se compra un iPhone 5 en las próximas semanas tendrá en sus manos un smartphone de primera línea, pero Apple nunca ha vendido sus productos como “uno más” sino como “algo diferente” (Think different).

Procesador A6, su principal baluarte
Como siempre, sobre el papel, todas o casi todas sus características técnicas son correctas pero no te dejan con la boca abierta, pero es algo que lleva pasando con todos los iPhone.

Entre sus mejores armas se encuentra el nuevo procesador A6, que como siempre no sabemos realmente qué lleva en sus entrañas pero que promete un rendimiento sensiblemente superior al A5X actual. Tampoco sabemos nada de su memoria RAM, pero en realidad, hablando de productos de Apple, estos datos poco importan en una plataforma cerrada como es iOS y los teléfonos de Cupertino. Ambos están hechos a medida el uno para el otro y, como ocurre en el caso de los ordenadores, al menos el rendimiento y la fluidez del sistema están asegurados (o más les vale) o incluso se muestran superiores a otros hardwares con mejor pedigrí en su ficha técnica.

Buena prueba fue la demostración del Real Racing 3 y cómo el iPhone 5 podía con temas gráficos que en apariencia son detalles pero que para un dispositivo como un teléfono no dejan de ser muy notables. Un ejemplo, además de la definición de entornos, gráficos, fluidez de movimientos, etc, es que en los retrovisores se veía un reflejo en tiempo real, algo para lo que se necesita una GPU algo más que notable.

iOS 6, muy interesante…pero ya lo sabemos desde junio

Sin duda, la otra gran baza del iPhone 5 es iOS 6 a plena potencia.  Será el único terminal de Apple que no tenga vetada alguna que otra función. Esto es algo que probablemente sea una decisión “empresarial” más que limitación técnica y que el jailbreak se encargará de equilibrar.

Sin entrar en las procelosas tierras de Cydia y sus tweaks, iOS 6 pinta bien, muy bien incluso más que bien. ¿Cuál es el problema? Que Apple se dedicó casi 40 minutos a repasar algo que ya nos había contado en junio, que hemos ido siguiendo y conociendo con las sucesivas betas de desarrollador y que, al igual que la imagen del iPhone 5, no fue otra cosa que oficializar un secreto a voces.

La cámara del iPhone 4S con algún parche

Otros componentes, pese a lo que se quiso intentar, no tienen tanto relumbrón. Una cámara de 8MP y con capacidad para grabar a 1080p es algo que no es que ya lo tengan los terminales de este año, es que ya estaba en 2011 y en el propio iPhone 4S. Algo similar se puede decir de la frontal para videollamadas con calidad 720p. Se intenta salvar la papeleta con el cristal de zafiro y la función panorama pero no son, ni mucho menos, elementos diferenciadores frente a competidores. Ni siquiera vale lo de fotos panorámicas de 28MP (que es un truco dar esta cifra) cuando un Nokia Lumia 808 Pure View hace las “normales” de nada menos que 41MP.

En cuanto a estética…es cuestión de gustos y no está nada mal

Estéticamente continuista no tiene que ser, por otra parte, un punto a criticar. El diseño es claro heredero del iPhone 4 pero con cambios significativos que pueden hacerlo interesante. Menos grosor y el mismo ancho para una pantalla de 4″ que tiene pinta de ser muy cómoda de utilizar, sobre todo para grandes manazas como las del que suscribe, junto al nuevo cuerpo unibody de aluminio. El gusto o no por esta nueva estética está en los ojos del que mira. El problema es que ya lo teníamos más que visto por lo que no ha cambiado la opinión de nadie por hacerlo oficial.

Capacidad insuficiente para los días que corren

Volviendo a puntos criticables, sin duda la decisión de mantener como máximo 64GB de capacidad es algo que le pesará. No vamos a entrar en la estéril discusión de la ranura para microSD, Apple no la ha puesto ni probablemente lo hará nunca, pero era hora ya de haber pasado a los 128GB más dadas las capacidades para grabar y reproducir archivos multimedia en HD o guardar fotos de “28 MP”.

Conectividad, el gran pinchazo

Cómo hemos dicho antes, la conectividad es otro de los puntos en entredicho. Las dos siglas de las que más se habla últimamente, LTE y NFC, no son protagonistas en el iPhone 5. La primera porque funcionará por regiones. Esto es algo que, en realidad, importa poco si no viajas mucho fuera de tu continente puesto que se van a establecer modelos europeo, americano y asiático. Y la segunda porque directamente está desaparecida, y esto ya es más grave ¿o es que se lo guardan para el iPhone 5S?

Esto ensombrece que se le haya dotado de cosas como Bluetooth 4.0 pero es que eso es algo que tampoco es una novedad en el mercado.

Conclusión: peor que la decepción es la indiferencia

En definitiva, y como conclusión, pese a que en esta ocasión Apple no ha decepcionado las expectativas de sus seguidores como lo hizo al sacar el iPhone 4S, nos ha dejado con algo que es, posiblemente, peor: indiferencia. Es probable que muchos renueven su iPhone 4, y más si lo que tienes es un iPhone 3GS, con el iPhone 5, no deja de ser un salto cualitativo importante si es que te gusta la plataforma iOS y no las otras opciones en Android o Windows Mobile.

De hecho, el principal problema del iPhone 5 para atraer compradores interesados en los teléfonos de la manzana no será convencer a uno que tiene Android para que  se cambie, sino a uno que ya tiene un iPhone 4 o 3GS a la hora de renovarlo. ¿Porqué comprar éste cuando el iPhone 4S se va a quedar en un precio muy atractivo con unas prestaciones que, pese a ser netamente inferiores, no distan tanto?

Opinión personal: Apple ya no es la Apple de los últimos tiempos

Pero lo peor, y esto es ya opinión personal del que les escribe, es la sensación de que Apple ya no es Apple y que ha perdido su capacidad de deslumbrar. El iPhone 5 es el teléfono que debió salir en octubre de 2011 en lugar del iPhone 4S.

La ausencia del carisma y la batuta de Jobs se nota y mucho, no sólo en el estilo de la presentación, sino en el carisma de los productos. El ejemplo más notable fue ese iPod Nano que partiendo de lo brillante que fue el diseño de su predecesor, ha dado varios pasos atrás en su evolución. Puede que nos hayamos acostumbrado mal o que pidamos imposibles a lo que, en definitiva, es una empresa. Pero es lo que nos han vendido, por lo que hemos pagado en los últimos años y lo que ahora vamos a exigir a riesgo de que pierdan la lealtad de sus, hasta ahora, incondicionales seguidores.