Seguir leyendo »
La aficción, o lo que algunos llegan a llamar “amor”, por la tecnología y los gadgets a veces juega malas pasadas. O si no que se le digan a este pobre ciudadano chino que se lanzó sin pensarselo dos veces en pos de su querido teléfono y se quedó encajado en la taza del inodoro.













